Loja.- Refrigeradora, televisores, parlantes, celulares, droga, cigarrillos y hasta una cocineta, se encontró en la cárcel de Loja. El operativo se efectuó en horas de la madrugada.
El ingreso se dio a las 03h30, del miércoles 7 de diciembre. Uno por uno fueron sacados de sus celdas, los presos que a esa hora descansaban y jamás imaginaron que les iban a quitar sus juguetes y lujos.
Más de 800 efectivos entre policías, militares y otras autoridades, ingresaron al Centro de Rehabilitación Social, con la finalidad de incautar objetos prohibidos.
Los reos fueron ubicados en los patios, mientras los uniformados revisaron cada celda de los diferentes pabellones. Los reos no tuvieron tiempo de esconder sus cosas y las autoridades decomisaron:
16 playos,13 martillos, 95 celulares, 35 cuchillos, 2 machetes,19 relojes, 7 punzones, 10 flahs memory, 97 cargadores, 49 desarmadores, 18 botellas de licor artesanal, 12 latas de cerveza, 25 parlantes, 1 balanza, 18 pipas, 1 cable TV cable, 1 consola de sonido, 25 municion balistica, 6 televisores, 3 portalites, 1 router, 2 DVD, 40 fosforeras, 3 paquetes de cigarillos, 13 cajas de cugarillos, 1 refrigerador color blanco, 1 cocineta color verde, 173 sobres de posible marihuana, 3.32 sobres de posible paste base, 3 envolturas con cinta de posible cocaina, y $1,223.95 dólares.
Esta acción se da, a pocos días de que el coronel en SP Paúl Aguilar, asuma la Dirección de este centro carcelario y en dónde se denunciaban que algunos presos, gozaban de lujos e incluso, ingresaban y salían con toda tranquilidad de las diferentes oficinas de las autoridades asignadas.
Con la intervención se aspira que el riesgo disminuya en esta cárcel, que cuenta con hacinamiento de reclusos y en el que hubo algunos intentos de amotinamientos y muertes violentas, generados por obtener el control de parte de bandas criminales.
Durante la intervención en el día, este se suspendió por un buen tiempo, ya que los reclusos trataron de amotinarse como represalias a la acción y tuvieron que negociar.
Hasta el cierre de la presente edición, no hubo un pronunciamiento de las autoridades. Lo único que comprobó es que, los privados de libertad se quedaron sin música, celulares, licor, drogas y sin poder ver el mundial, tomando unas frías y fumando un cigarro. (I).
