Redactado por: Franco Granda
La nueva normalidad no ha sido positiva para los transportistas escolares e institucionales, quienes llevan más de 8 meses sin trabajar. En varias provincias realizaron caravanas y plantones pacíficos para exigir la flexibilización de las deudas.
Los transportistas escolares e institucionales atraviesan una dramática situación económica, pero los bancos, comentan que, no han dejado de exigirles las cuotas mensuales de sus deudas.
De las 13 080 unidades en el país, apenas 24% (3 165 vehículos) mantiene actualmente contratos con empresas privadas y entidades públicas, según la Federación Nacional de Transporte Escolar e Institucional del Ecuador
En Loja, en la terminal terrestre, al norte de la ciudad, decenas de transportistas escolares se estacionaron en rechazo de que su sector no ha tenido, hasta ahora, un plan de reactivación.
“Queremos pagar las deudas, pero no tenemos dinero”, comenta una de las manifestantes en su recorrido por las calles de Loja. La movilización fue para exigir a la Junta Monetaria y a la Asamblea Nacional que se cumpla con la Ley Humanitaria y que se presenten alternativas para este sector.
“No nos facilitan acceso a créditos para pagar esas mismas deudas”, dice uno de los choferes del transporte que marcharon al norte de la ciudad.
La mayoría de transportistas han optado por trabajos alternos, como negocios de comida, abarrotes, servicios de delivery o venta de productos de primera necesidad. El sector del transporte, en general, es de los más golpeados por los efectos económicos de la pandemia.
Finalmente mencionan que ni siquiera pudieron solicitar un crédito en el programa Reactívate Ecuador, en el Banco del Pacífico, ya que la entidad no considera al transporte como un grupo de riesgo. La misma respuesta han encontrado en otras instituciones privadas. La situación es tal, que piensan entregar las unidades a los bancos, ya que no pueden cancelar sus obligaciones.
