Carmita Jara es una lojana que lleva arraigado el don del emprendimiento, cualidad que desde temprana edad la supo desarrollar de la mejor manera. Pues, el fruto de su trabajo es la empresa Alivinatu, desde donde se ha dedicado a cuidar la salud de sus clientes, mediante la medicina alternativa.
Desde su adolescencia ya tenía clara la visión de emprender, y para ello se empezó a preparar. Con tan solo 16 años de edad ya trabajaba haciendo masajes, terapias alterativas, uso de la energía, y cuando se graduó de bachiller inició con una tienda de alimentación saludable, en la que vendía productos naturales, cereales, vitaminas, etc. Actualmente, su empresa Alivinatu tiene cerca de 30 años ofreciendo opciones para el cuidado de la salud con la naturopatía, ciencia que aprendió de la mano de maestros de varias nacionalidades.
Recalca que para ofrecer un servicio es importante formarse, como anécdota nos cuenta que cuando inició con Alivinatu, junto a su esposo viajaba a Guayaquil para seguir cursos de naturopatía y nutrición.
Realizó su formación académica en la Escuela de Educación Básica “18 de Noviembre”, la secundaria en el Colegio Beatriz Cueva de Ayora y los estudios superiores en la Universidad Técnica Particular de Loja (UTPL). No obstante, tiene algunos cursos en la ciencia de naturopatía, en institutos de países como Estados Unidos, Cuba y México.
Por toda su determinación en el mundo de los negocios, fue elegida Mujer Empresaria del Año, por la Asociación de Mujeres Empresarias y Comerciantes de Loja, en 2010.
Entre los hobbies de Carmita están la lectura, estudiar, cuidar su jardín orgánico de Vilcabamba y pasar tiempo con su familia. Se define como una mujer feliz, realizada, como alguien que ha disfrutado de todas las cosas hermosas de la vida.
“Hay que buscar lo que a uno le apasiona, enamorarnos de lo que hacemos y realizarlo con pasión y amor. Pero sobre todo hay que ser perseverantes”.
