Valentía es la virtud que define a Carla Fernanda Cumbicus Correa, una mujer quilanguense que desde hace siete años decidió integrarse a la Policía Nacional para servir a los ecuatorianos.
Realizó su formación académica en una escuela de su natal cantón, la secundaria en un colegio de Gonzanamá. Posteriormente, postuló para formar parte de las filas de la Policía Nacional. Actualmente, estudia Piscología en la Universidad Estatal de Milagro.
Se define como una mujer sencilla, bondadosa, amigable, responsable y puntual, con un profundo don de servir a los demás. “Gracias al trabajo que se realiza día a día, la mujer ha ganado el respeto y la admiración de los compañeros y de la comunidad”.
Por su excelente labor, actualmente, es Cabo Segundo de Policía. Además, se desenvuelve en el área de comunicación institucional de la Subzona de Policía Loja No.11.
Reconoce que ser policía no es una tarea fácil, pues le ha tocado sacrificar muchos momentos familiares, además del eminente peligro al que se ha visto expuesta. No obstante, la solidaridad de la comunidad a la que sirve es su mejor motivación para continuar con su labor. “El apoyo incondicional de mi familia ha sido fundamental en todo mi proceso”.
Carla explica que el ser policía no implica descuidarse de las buenas costumbres de la mujer por el trabajo fuerte, por el contrario, deben resaltar como damas y portar bien el uniforme.
Pero no todo es trabajo en su vida, cuando deja el uniforme y regresa a su hogar, es una abnegada madre que destina toda su energía a su hija, sin descuidar sus estudios.
Sin duda alguna, Carla Cumbicus es un reflejo de las valientes mujeres que integran las filas de la Policía y que sin importar el peligro al que se ven expuestas, se mantiene firmes para ayudar a sus semejantes.
