Redacción: Javier Salinas
Franjell Bracho, trabajador venezolano, que se gana la vida elaborando y vendiendo las populares arepas.
Hace aproximadamente 5 años tuvo que dejar su natal Venezuela debido a la crisis socio-económica por la cual atraviesa el país, pero hace 4 años reside en Loja y se dedica a la producción y venta de “arepas venezolanas”, labor que le ha permitido llevar el sustento a su hogar.
Como Franjell mismo comenta la arepa que el vende es la auténtica, es una arepita de choclo, con doble queso mozzarella y que viene acompañada con un vaso de café, todo esto por el valor de $1.00.
“La llegada de la pandemia fue muy duro para mí, ya que al vender comida en mi puesto y en las calles, la gente temía mucho de comer en cualquier lugar, todo fue un caos, fue muy duro, pero seguimos trabajando poco a poco, aunque actualmente está mejor la situación, por todo esto de la vacunación que se está dando”, señala Bracho.
Franjell, con su carrito de arepas se ubica en la Av. Universitaria y José Antonio Eguiguren, esquina, laborando en un horario de 10:00 a 19:00 de lunes a sábado, donde espera ansioso a las personas que quieran deleitarse a probar sus arepas.
