Un padre que ha trasmitido la pasión automovilística a sus hijos

Redacción: Yosselyn Gaona

El automovilismo ha resultado ser la satisfacción más grande para la familia de Adolfo Homero Cuenca porque les ha permitido permanecer siempre unidos.

Con una trayectoria bastante extensa, desde muy pequeño Adolfo Homero Cuenca ha estado inmerso en el tema del automovilismo, una persona que además ha convivido constantemente con el trabajo desde muy corta edad, y que con metas claras, mucho esfuerzo y sacrificio ha conseguido forjar un legado para su familia, especialmente para sus hijos que comparten la misma pasión en el mundo del deporte tuerca.

Oriundo de la parroquia El Cisne, provincia de Loja, y al cumplir sus 66 años, ha conformado hasta la fecha una familia con Lucrecia Chamba, fruto de ésta sus tres hijos: Homero Fabricio, María Isabel y Rubén Antonio Cuenca Chamba; muy apegado a ellos y a sus 4 nietos ha logrado mantener `Lojacar´, una empresa familiar en la industria automotriz de Loja.

Además de haber forjado aquella  empresa familiar, su pasión también son los camiones por lo que formó una compañía con una flota fuerte en trasporte pesado ´Transcom Loja´.

“Cada vez que nos sentamos a conversar sobre sus inicios y recordar que desde muy pequeño tuvo que salir de El Cisne a trabajar en la ciudad, nos deja una muy bonita sensación; trabajando como taxista, chofer, luego comerciante de carros usados, que por cierto él mismo los compraba, los reparaba y los vendía, siempre ha estado vinculado a las carreras como deporte y sin dejar de lado los negocios, viendo la forma de cómo sacar frutos personales al comercio”, comenta su hijo mayor, Homero Fabricio.

Adolfo Homero Cuenca ha ido creciendo con el deporte de adrenalina y velocidad que lleva en sus venas, trasmitido a su siguiente generación que adoptaron la pasión por las pistas desde muy pequeños y que hoy en día llevan consigo el orgullo de haber conseguido 8 triunfos en casa con la `Vuelta a la República´, el primero de su padre en 1987 y de ellos en los años 2002, 2003, 2005, 2006, 2008, 2010 y 2018.

Triunfos que les ha permitido destacar y convertirse en personajes bastante representativos en el deporte automovilístico tanto en Loja, como en todo el país.

Responsable de enseñar a sus hijos a manejar, a pesar de nunca haber tenido escuela de manejo, ha sido el pilar fundamental para que sus hijos se afiancen a una pasión voluntaria, a la cual, él como padre siempre les ha brindado el apoyo y la oportunidad de que amen tanto como él, este deporte.

Homero Fabricio menciona que su padre es un apasionado por sacar adelante a Loja y que a su vez se den cuenta de que la gente puede lograr todo lo que se proponga.

Para su hijo, su padre siempre ha sido un hombre de metas y sobretodo un ícono. “Nos ha enseñado a trabajar desde pequeños, nos inculcaba siempre la responsabilidad con el trabajo y las actividades que queremos hacer. Siempre nos decía si te vas a meter hacer algo, hazlo bien, sino no lo hagas”, “nos enseñó a que podemos formar un capital propio y eso fue importante para valorar, dándonos libertad bajo parámetros correctos para poder hacer las cosas de la mejor forma, recuerdo sus palabras lo tuyo es tuyo y nadie te lo quita”.

Es así como padre e hijos coinciden con muchas cosas, a pesar de tener también sus diferencias, eso es lo que les ha permitido conformar una familia bastante unida.

Con espíritu alegre y sin bajar el ritmo, Adolfo Homero Cuenca es el mejor esfuerzo de perseverancia para su familia, apoyándolos siempre en las buenas y en las malas, y dando mucho para los suyos, su provincia y el país. (YGT).

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *