
Redacción: Jordy Encarnación
José Serafín Carpio lleva alrededor de 21 años en el negocio de helados y raspados en Loja, su lugar de preferencia para la venta es el Mercado Gran Colombia, donde todos los días desde las 10h00 hasta las 17h00, distribuye los helados a sus clientes y de esta manera sostiene económicamente a su hogar.
Hace más de 41 años Don José migraba desde el cantón Célica con destino a Loja, llegaba en búsqueda de alguna oportunidad de trabajo ante la difícil situación económica que vivía el país en general, pero un día, en esa intensa búsqueda, una determinada persona le propuso venderle una carreta con la que podía realizar la elaboración de helados, inicialmente el vendedor le ofreció un valor demasiado alto, que evidentemente no estaba al alcance de su bolsillo, hasta que finalmente pudieron llegar a un acuerdo económico y desde ese día Don José recorrería los establecimientos educativos, paradas, sectores populares de la ciudad vendiendo los tradicionales helados y raspados en sus distintos sabores y presentaciones.
A pesar de no haber culminado la primaria, José se defiende muy bien en el aspecto de suma y lectura, aspectos esenciales para realizar cualquier actividad laboral, relata que, debido al gran número de integrantes de su familia, sus señores padres no tenían las posibilidades de brindarles estudios a todos, pero eso no lo ha afectado, siempre ha tenido la fortaleza, deseo de salir adelante superando todos los obstáculos que se pusiesen en su trayecto.
Fruto de su arduo trabajo, ha logrado mantener establemente su hogar y sacar adelante a toda su familia, que la componen 4 hijos y su esposa; además es muy creyente de la religión católica, razón por la cual todos los días a las 05h00 se levanta para orar, lo hace al menos por una hora, antes de comenzar la jornada laboral, posteriormente se dirige desde el barrio Obrapía hacia el centro de la ciudad para retirar su carreta y así comenzar con la elaboración de helados, no importa si el día es soleado, frío o lluvioso, él se ubica en el lugar y ya está listo para trabajar.
Don José Carpio es un ejemplo de perseverancia, trabajo, esfuerzo, por eso es una de las personas más admiradas del sector, pues en el transcurso del día, las personas que transitan por la zona o compran su producto, le dejan un afectivo saludo o algún reconocimiento.
