Jorge Andrés Castro Carrión es un joven apasionado por la danza, un talento lojano que representó a Ecuador en concursos internacionales.
Actualmente, se dedica a la profesión de gastrónomo y barista, trabaja en la cafetería Lojanías. No obstante, laboró en el Hotel Sonesta lo que le dio la oportunidad de cocinar para la embajada ecuatoriana en El Salvador.
Sin embargo, su verdadera pasión es el baile, una actividad en la que cuenta con una experiencia de quince años. Cuando aún estaba finalizando la secundaria ya pertenecía al grupo de baile moderno de la Universidad Técnica Particular de Loja (UTPL).
Luego perteneció al grupo Tanz Regens, aunque inició como alumno su experiencia y dedicación le permitieron ser coreógrafo y director de la academia.
Para el año 2014, hizo un casting en Guayaquil para formar parte del equipo nacional de Hip Hop que representaría al país en una competencia en Orlando Florida (Estados Unidos). Fue el primer seleccionado lojano. En aquella competencia se llevaron el quinto lugar, sin embargo, esta experiencia le abriría muchas puertas en el mundo de la danza.
En Loja fue reconocido como un buen bailarín y a partir de ello, junto a su equipo se preparó para participar en concursos de escala internacional. Durante cinco años seguidos fueron campeones en la categoría masculina, además, por cinco ocasiones representaron a Ecuador en Estados Unidos, donde su logro más grande fue traer el trofeo de bronce.
En la ciudad ha brindado talleres gratuitos de danza, “me llenaba de satisfacción cuando algunos jóvenes nos agradecían por enseñarles, ya que, empleaban el tiempo bailando, lo que les alejaba de los vicios como las drogas”, comenta Jorge.
Reconoce que su afán nunca ha sido la fama, por el contrario, considera que la humildad le ha abierto muchas oportunidades como brindar talleres de baile en Santo Domingo, Guayaquil, Cuenca y Manta.
Jorge culminó su formación académica en la Unidad Educativa Fiscomisional Daniel Álvarez Burneo, posteriormente, en la Universidad Técnica Particular de Loja, se tituló como licenciado en Gastronomía. “Mi filosofía siempre ha sido que antes de formar bailarines, hay que formar seres humanos con valores como el respeto y el amor así mismos”
