Viajar en la Loja-Vilcabamba cada día más peligroso

El viajar por las distintas vías del país a veces puede ser peligroso, por ello se recomienda estar al 100% y cumplir las leyes de tránsito. Sin embargo existen conductores que ponen en riesgo la vida de otras personas, ya sea por ingesta de alcohol o por la misma imprudencia.

En la actualidad la circulación de vehículos en la vía Loja-Vilcabamba es elevada y con ello, los riesgos de un accidente de tránsito también es alto. De lunes a viernes se presenta un buen flujo vehicular, ya que las personas se dirigen hasta sus lugares de trabajo en la mañana y el retorno a casa en la tarde. Pero el número crece el fin de semana con la visita de turistas.

Pese a no registrarse percances automovilísticos en estas fechas, esa arteria vial siempre ha generado incidentes y en algunas ocasiones con resultados mortales a más de los materiales. La imprudencia y falta de precaución son las principales causas, sin dejar de lado el consumo de alcohol.

El tráfico presenta dificultades de movilización para quienes tratan de llegar a tiempo a su lugar de destino; por ejemplo en la mañana, las volquetas cargadas de material pétreo que vienen desde Quinara y Malacatos demoran la circulación, ya que a veces la fila de tres a más vehículos hacen largas colas de automóviles que pugnan por circular rápido.

A ello se suman los buses de transporte de pasajeros. En la ruta Loja-Vilcabamba y viceversa prestan sus servicios dos operadoras (VilcabambaTuris y TurSur); y, la cooperativa de taxis 11 de Mayo que cumple el servicio ejecutivo. Además de las cooperativas que cumplen rutas interprovinciales hacia la provincia de Zamora Chinchipe (Sur Oriente, Yantzaza, Nambija, Loja y Cariamanga).

Todas las mañanas Carlos sale a su trabajo en su automóvil y en algunas ocasiones ha llegado sobre la hora al norte de la ciudad. Dice que las volquetas son las que más demora en adelantar, pues es más difícil pasar en la zona cercana a Cajanuma por las curvas.

Otra dificultad son los buses, ya que sus conductores no respetan; se detienen en curvas a recoger o dejar pasajeros y al momento de adelantar ellos también lo hacen. Carlos asegura que en varias ocasiones escapó de chocar de frente con unidades de las compañías VilcabambaTuris y TurSur.  “Cuando un bus se detiene a recoger pasajeros el otro pasa. No importa sí es curva o si otros vehículos están acercándose en sentido contrario”, explicó.

Por el denominado “correteo” niños y adultos mayores que pagan medio pasaje, siempre quedan con el brazo estirado. A los conductores de los buses poco o nada les interesa llevarlos, ellos ven más rentable detenerse donde los pasajeros de entre 17 a 60 años, pues el costo es completo y representa un mejor ingreso.

Henry también ha sido testigo de esas imprudencias, dice que cuando encuentra a un micro de estas dos empresas, debe ir con precaución porque la otra unidad está cerca y por lo general van a exceso de velocidad. “La competencia por pasajeros es a diario y esa acción pese a denuncias no ha logrado ser controlada por las autoridades”, acotó.

Los conductores, ambos de vehículos pequeños señalan que en la actualidad, con la colocación de nueva capa asfáltica, el riesgo es mayor, ya que los choferes imprimen más velocidad sin importar que la mayoría de personas viajan por esa carretera con tranquilidad y esperanza de llegar a sus sitios de trabajo o también de visita a familiares y fincas. (I).

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