Una heladería con historia en Loja

Redacción: Alexandra Sarango

Comer un helado es una excusa perfecta para endulzar la vida, aunque sea por un momento. Desde hace 30 años Loja se deleita con una mezcla de leche, crema, azúcar y canela, ingredientes sencillos, pero que forman parte de una combinación llamada helados Reina del Cisne.

Alba Hurtado es la hija de la emprendedora que inició este proyecto como una idea, para luego convertirla no solo en un proyecto familiar sino una tradición lojana, de la cual se han deleitado propios y extraños, su singular sabor ha hecho que más de uno quiera volver a probar los helados Reina del Cisne.

 Alba recuerda que su mamá muy joven inició con este gran proyecto, “recuerdo que empezamos con diez litros de leche” nos comenta; al inicio utilizaban una sola máquina con los ingredientes que aún se mantienen, pero con el tiempo se llegó a utilizar hasta 100 litros de leche diarios, confiesa que la venta ha bajado por la ausencia de su madre, pero reitera que la mezcla sigue siendo la tradicional.

El proceso de elaboración es muy sencillo; hervir la leche es fundamental para luego hacer una mixtura con la canela, el azúcar y la crema, esta mezcla va directa a la máquina, que con ayuda de electricidad y vapor nos da como resultado un helado cremoso con una textura inigualable.

La muerte de María Herrera, la fundadora en este negocio, significó no solo una ausencia dolorosa para su familia y amigos, sino que también una baja en el negocio, pues ella era el rosto visible en la venta de los helados, “la gente se acostumbró a comprarle a mi mamá, y por no verla piensan que los ingredientes y la forma de hacer cambiaron” explica Alba. Sobre el nombre del negocio, nos comenta que la devoción a la Virgen de El Cisne, siempre estuvo presente en su familia y por ello el nombre de los helados.

Con el apoyo de la heladería se han trabajado algunos proyectos, como: la elaboración de un helado dietético y un helado de ron; con el primer propósito no se pudo lograr el objetivo por el uso de la crema, pero, con el segundo nos comenta Alba, que “los chicos que impulsaron la idea de elaborar un helado de ron quedaron a gusto con el resultado”, finaliza.

Cumplir las expectativas de los clientes siempre ha sido uno de los requerimientos que ha cumplido Alba, por ello se propuso la ardua tarea de crear más de 30 sabores, unos utilizando frutas, otros con esencias y algunos combinados. Los precios dependen de la presentación del helado, la cual puede ser: en vaso, cono, copa o tulipán; aunque también preparan por litros.

Estos postres fríos son una idea que cristalizó María, no han perdido vigencia pues pese a su ausencia se sigue con la tradición y con la misma convicción con la que empezó.

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