Tránsito en Loja: Algo institucionalmente abundante en inoperancia e ineficacia.

Desde hace 9 o 10 años aproximadamente, las autoridades nacionales dispusieron que los municipios asumen plenamente y en su totalidad las competencias de tránsito, a excepción claro está, de las licencias de conducir, que eso aún es responsabilidad de la Agencia Nacional de Tránsito (ANT). Todo esto esta debidamente fundamentado en la Ley Orgánica De Transporte Terrestre Tránsito Y Seguridad Vial, que en su artículo 30.3 nos dice: Los Gobiernos Autónomos Descentralizados Regionales, Metropolitanos o Municipales son responsables de la planificación operativa del control del transporte terrestre, tránsito y seguridad vial, planificación que estará enmarcada en las disposiciones de carácter nacional emanadas desde la Agencia Nacional de Regulación y Control del Transporte Terrestre, Tránsito y Seguridad Vial, y deberán informar sobre las regulaciones locales que se legislen. También podemos sumar a todo esto, lo que nos manifiesta el artículo 130 del Código Orgánico De Organización Territorial, Autonomía y Descentralización (COOTAD), que manifiesta lo siguiente: A los gobiernos autónomos descentralizados municipales les corresponde de forma exclusiva planificar, regular y controlar el tránsito, el transporte y la seguridad vial, dentro de su territorio cantonal.

Loja, es una de las pocas jurisdicciones cantonales y municipales que a asumido en su totalidad dichas competencias, pero sin embargo existen varias falencias, que no solo profesionales y catedráticos han hecho notar, sino también, la ciudadanía de a pie, que sufre diversas vicisitudes en cuanto a este tema. Empecemos por la injustificada existencia de instituciones de tránsito en la Municipalidad de Loja, que se supone deberían controlar el tránsito en el cantón pero que no hacen más que absorber recursos y asignaciones financieras públicas y estatales de manera desmedida. Nótese, por ejemplo, que en el cantón Loja existen en materia de tránsito, varias de ellas sin fundamento alguno, por ejemplo: Dirección de Movilidad Tránsito y Transporte, Comisaría Municipal de Tránsito, Unidad de Control Operativo de Tránsito (UCOT) y el Sistema de Estacionamiento Rotativo Tarifado (SIMERT).

Varias de estas instituciones, por un lado, se dicen, ser las encargadas de controlar el correcto acatamiento del tránsito en materia de estacionamiento y de sancionar de ser el caso a quienes no la cumplen. Un caso bastante notorio, es que habido varias quejas ciudadanas con justa razón por la susodicha Comisaría Municipal de Tránsito, que sanciona a los conductores con vehículos mal estacionados o que exceden el tiempo establecido en las islas de estacionamiento en el casco céntrico, y que a la hora de fijar la multa, en la boleta de notificación o multa por ejemplo dice que por ejemplo dicha sanción por mal estacionamiento esta sancionada o tipificada con el pago del 50% de un salario básico unificado y que dicha multa más o menos en un mes aparece en la página del municipio para su respectivo pago, pero grande es la sorpresa y contrariedad de que, cuando un ciudadano se acerca a pagar resulta que es mucho, muchísimo más de lo legalmente establecido y pese a que en teoría esta institución ofrece el mecanismo legal de la impugnación, es casi imposible salir librado de la sanción y por lo tanto, los ciudadanos optan por pagar la multa y evitarse la marea terrible de tramitología y burocracia tardía y muy poco diligente en el Municipio de Loja, cosa que no debería ser así. Igual sucede con el Simert, que, de igual forma, a través de los agentes de control municipal, sancionan a los conductores que no fijen y usen en sus vehículos, la respectiva tarjeta de estacionamiento en los lugares donde esta se debe usar.

Toda esta maliciosa abundancia de instituciones de tránsito municipales no hace más que flagelar la poca estabilidad económica de la institución municipal, ya que todas estas dependencias públicas necesitan las asignaciones presupuestarias del caso, que, poniéndose a pensar en la utilidad de sus funciones, son innecesarias e injustificadas.

Las únicas instituciones que el municipio lojano debería dejar en pie son el Centro de Matriculación Vehicular para temas de matriculación y registro de automotores y por último la UCOT, para las cuestiones de control operativo de tránsito y sanción de toda persona, sea esta, natural o jurídica, que no cumple o se niegue a cumplir las diversas leyes de tránsito.

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