Redactado por: Franco Granda
Loja cuenta con 254.667 mil habitantes, es una ciudad pujante en la cual sus oficios son diversos y hoy les señalaré sobre el oficio de Doña Laura, lleva 27 años trabajando como lustrabotas, la podemos encontrar en las calles Rocafuerte y Av. Universitaria.
Doña Laura nos cuenta que empieza su jornada laboral desde muy temprano levantándose a las 05h00, prepara su desayuno y junto a su esposo llegan a sus lugares de trabajo, desde las 07h00, hasta las 19h00.
“El trabajo para nosotros es muy sufrido, porque la gente no quiere aceptar que estemos con nuestra ropa y manos sucias. Ser lustrabotas en Loja es considerado uno de los trabajos más humildes. Si tus familiares se enteran, o tus vecinos, automáticamente te discriminan y te dejan a un lado. Puedes ser la vergüenza de tus hijos también”, nos comenta.
Doña Laura, tiene 70 años, nos menciona que ya no le preocupa lo que diga la gente. Pero, por el bien de su familia y de sus hijos, sigue trabajando todos los días de la semana. Preocupada nos cuenta que la pandemia le ha afectado duramente y que hace dos meses retomó su trabajo de lustrabotas en la Av. Universitaria.
“Creo que ya estoy mejor ahora”, con carácter más calmado. “Mi esposo está más tranquilo porque volvimos a trabajar en lo que nos gusta, él también es lustrabotas y pasa trabajando en el parque Santo Domingo. Por ahí los domingos salimos a dar una vuelta”.
Vemos que nuestros hijos también están pasándola mal, uno es cargador, mi otro hijo es chofer y distribuye agua a los almacenes, debes en cuando me ayudan con la comida y para pagar el arriendo, juntos estamos luchando para salir adelante y a veces tengo algunos ingresos extras, porque cobro $0,50 ctvs., pero a veces mis clientes me pagan un dólar y con todas esas cosas me estoy defendiendo.
A veces nos ponemos a pensar con mi esposo sobre las cosas que hemos pasado, porque él también ha sufrido cuando era joven. Le digo: “Mejor nos olvidamos de eso”.
Finalmente, nos comenta que no ha tenido mucha suerte en su vida: “me ha pasado muchas cosas malas”, pero también existe mucha gente que la ayudado por eso siempre es agradecida. Y también da gracias a Dios porque sus hijos, su esposo y ella están sanos y no les falta pan en la casa.
