Redacción: Miguel Agreda.
Lucía Rojas es una mujer jovial, emprendedora que disfruta de conversaciones interesantes, desde su emprendimiento busca ayudar a mejorar los hábitos alimenticios en la población.
Lucía es lojana de nacimiento, perteneciente a una familia pequeña, muy unida. Tuvo la oportunidad de crecer con una tía de parte de su mamá, no pudo crecer junto a sus padres, pero de todas formas disfrutó un círculo familiar muy amoroso, contó con el ejemplo de sus tíos y abuelos en valores donde forjó una vida noble y buena.
Su niñez se marcó por muy gratos momentos, al crecer con sus abuelos, recuerda mucho el haber estado en la cocina de la abuela comiendo postres muy ricos, jugando con los hermanos, primos, siempre reunidos viviendo en camaradería y la alegría de compartir. También conmemora el haber jugado de pequeña con un tío que, lamentándolo mucho falleció, compartió aproximadamente diez años con él, fue un ejemplo de padre, una persona muy importante y valiosa que ahora lleva sus pensamientos, en sus oraciones y en su corazón.
Lucía forma parte del Bahaísmo o mejor conocido como La Fe Bahá’í que, desde una de sus bases busca la unidad de la humanidad, ha participado como voluntaria en diversas actividades sociales para construir un mejor mundo en diferentes países como Chile, España e Israel.
En cuanto a sus estudios, obtuvo una beca completa con la Senescyt para estudiar un masterado de Artes Visuales y Educación en Barcelona, a y la par inició su formación en el tema de coach en nutrición y diferentes capacitaciones en recetas saludables y crudi-vegana.
Lo que en un inicio fue una recomendación médica personal se convirtió en un interés por fomentar mejores hábitos en la población, es algo que no imaginó que llegaría a disfrutar tanto, se alimenta super rico y comparte con sus amigos y eso la tiene muy feliz.
El conocimiento que adquirió sobre nutrición y recetas fueron las bases para emprender, desde su iniciativa “Kinti Gourmet” elabora recetas crudi-veganas, pastelillos, panes artesanales de sal y dulce, chocolatería, bombones, crackers, leches vegetales, helados, galletas, tablitas y bocaditos varios; entre los servicios ofrece talleres breves y clases personalizadas de alimentación consciente.
De lo que ha podido tener y compartir desde su emprendimiento considera que la alimentación influye en nuestros pensamientos y estados de ánimo, por lo que debemos plantearnos estás interrogantes ¿cómo nutro mi vida? ¿cómo nutro mi cuerpo, mi ser, mi existir? Cree que debemos ser más conscientes de lo que llevamos a nuestras bocas, ver la manera de alimentarnos de una mejor forma “a veces hay la idea de que cuando uno come algo saludable, quizás no tiene gusto o no va a ser delicioso, pero es nada más una idea, una creencia errónea, hay postres muy saludables e igual superricos y deliciosos”.
Lucía es una mujer que tiene poder sobre su vida, es dueña de sus decisiones y quien busca construir un mejor mundo con los recursos que dispone.
