La mendicidad ha formado bases sólidas en Loja. El casco céntrico es el escenario para decenas de personas que en cada esquina extienden su mano en busca de una moneda.
Es un problema social en pleno crecimiento, las calles y avenidas de la ciudad se han convertido en los espacios idóneos para que hombres, mujeres, niños, ancianos y personas con discapacidad se dediquen a la mendicidad, actividad que para muchos puede ser una salida para sobrevivir, mientras que, otros ciudadanos lo ven como un negocio.
Con la llegada de la Virgen de El Cisne y las concurridas festividades, existe mayor afluencia de personas que buscan visitar a la sagrada imagen, lo que representa un buen momento para las personas que se dedican a mendigar. Se han logrado identificar alrededor de 26.
¿Por qué la gente mendiga?
Existe una respuesta general ante esta interrogante, la falta de dinero y no contar con un empleo es la principal razón que empuja a las personas a las calles.
José G, ciudadano venezolano, comenta que la necesidad le obligó a optar por pedir dinero en las calles, a pesar de que un tiempo trató de vender dulces, sin embargo, nunca le resultó, “yo he intentado de todo, busco trabajo y no me dan. Existe gente de buen corazón que me regalan una moneda, aunque sea para comer”.
¿Existe ayuda para las personas que mendigan?
El Ministerio de Inclusión Económica y Social (MIES), es la institución que tienen como objetivo la erradicación progresiva de la mendicidad, trabajo infantil y movilidad humana. Parte de su responsabilidad es buscar diferentes alternativas que permitan mejorar la calidad de vida de los ciudadanos que deambulan en las calles.
Juan Carlos Moreno, coordinador Zonal 7 del MIES, menciona que durante la romería de la Virgen de El Cisne identificaron cerca de 26 personas que se encontraban ejerciendo la mendicidad. “A la ciudadanía pedirle se desnaturalice esta práctica, a veces en el acto caritativo de poder generar una ayuda, más bien agudizan esta problemática, sobre todo porque en muchas ocasiones son utilizadas personas con discapacidad para poder lucrar”, enfatiza Moreno.
El MIES con apoyo de otras instituciones, realizan un levantamiento de información con el fin de identificar a las personas que mendigan, este proceso tiene una duración de 18 meses. Donde su principal objetivo son los niños, adultos mayores y personas con discapacidad.
¿Cuánto dinero se genera?
Quienes se dedican a la mendicidad, desmienten totalmente que esa una actividad para hacer dinero, alegan que con la voluntad de la gente les alcanza para comer y poder costearse un espacio donde vivir. Don Cosme, es un hombre que se dedica de forma permanente a recorrer las calles lojanas en busca de ayuda y cuando le preguntamos ¿cuánto gana?, menciona que, trabajando un mes todos los días desde la mañana hasta la tarde, logra reunir de 180 a 200 dólares, “nunca se gana lo mismo, hay personas que me apoyan con monedas de 5 centavos hasta una de 25 como máximo, por eso de centavo en centavo puedo reunir para comer”.
Existen diferentes criterios sobre el tema de la mendicidad, por un lado, las instituciones que tratan de mitigar la problemática, y, por otro lado, algunos ciudadanos que en su buena voluntad continúan apoyando a quienes habitan en las calles. Sin embargo, existe otro grupo de ciudadanos que insiste en que la mendicidad sí es un negocio y que existen otras alternativas.
Independientemente de los criterios divididos, es evidente que la mendicidad seguirá existiendo en las calles de la castellana.
