Saraguro.- El caso que conmocionó al cantón Saraguro, se registró la noche del domingo 20 de agosto. El progenitor habría envenenado a sus dos hijos y luego ató una cuerda y pendió de la misma, aprovechando que la madre de los menores salió de la casa.
Este lamentable suceso que enluta a familias de Saraguro, se suscitó en la comunidad Ñamarín, en la provincia de Loja. Hasta la vivienda de C. S., llegó Edwin Hernán M. P., de 23 años, ex conviviente y padre de sus dos hijos, con el pretexto de saludarlos, sin imaginar que lo que sucedería posteriormente, iba a macar la vida para siempre de la joven madre.
La progenitora de 21 años, salió de su casa y dejó a su ex pareja junto a sus pequeños: Ámbar J. M. S., y Mark I.M. S., de 5 y 2 años, respectivamente, pensando que estaban a buen recaudo y que disfrutarían de la compañía de su padre.
Sin embargo, su vida dio un giro de 360° cuando al regresar a su casa, observó al hombre colgado de una cuerda que la habría atado a la parte alta de la vivienda y sus pequeños hijos, recostados sobre la cama, inconscientes, sin responder el llamado de su madre.
Ella pidió ayuda a los vecinos y en un vehículo particular, llevaron a los infantes hasta el hospital de Saraguro, en donde los galenos, solo comprobaron la muerte de los menores, a consecuencia de un posible envenenamiento y que habría sido causado por la ex pareja de la mujer y padre de los pequeños.
Los cadáveres fueron retirados de la casa asistencial por sus familiares y no se permitió el procedimiento policial correspondiente, por cuanto, son comunidades indígenas y responden a sus normas basadas en valores y principios culturales propios, con procedimientos y prácticas propias que regulan la vida social en la comunidad y el territorio.
Por ahora surgen las interrogantes del por qué, el joven padre, decidió acabar con la vida de sus hijos y cómo consiguió que los menores ingieran la sustancia letal. (I).
