Gonzalo Muicela Armijos es un lojano que desde temprana edad empezó en el mundo de la fotografía, actividad que inició gracias a la formación y conocimientos que le impartió su padre Segundo Muicela.
“La fotografía la llevo por herencia, ya que mi padre fue fotógrafo del Parque Central y siempre me instruyó en esta hermosa profesión cuando tenía aproximadamente 14 años de edad”. Recuerda que inició capturando gráficas en blanco y negro conocidas como ‘foto de parque’ y de a poco se fue perfeccionando en medida del avance de la tecnología.
Con tan solo 16 años Muicela trabajó como fotógrafo en el diario La Hora, donde laboró por seis años, posteriormente, haría su paso por La Crónica y después fue corresponsal de El Comercio.
Muicela reconoce que en Loja existen pocas plazas de empleo para los fotógrafos, por ello, centró su carrera en capturar imágenes para matrimonios, grados, bautizos y demás eventos.
En su tiempo libre, suele salir con sus amigos a realizar deporte, sin embargo, reconoce que lo que más le gusta es la carpintería, una actividad que potenció durante la pandemia. Y que representó un pequeño emprendimiento en el que hacía lámparas y fotografía en madera.
Inició su formación académica en la escuela Miguel Riofrío, la secundaria en los colegios Bernardo Valdivieso y La Dolorosa. Mientras que, los estudios superiores los realizó en la Universidad Nacional de Loja, donde estudiaba Comunicación Social, carrera que no culminó porque se apasionó por Diseño de Interiores, ya que otras de sus pasiones es la pintura y el dibujo. Sin embargo, no pudo graduarse debido a diferentes circunstancias.
Se considera como un hombre humilde que le gusta compartir sus conocimientos, porque su padre le enseñó a no ser egoísta. “Me gusta que la gente aprenda, porque es bonito aportar en la formación de alguien. Es lindo saber que a quien le enseñaste pudo superarse e incluso superarte”.
