La calidad de sus productos y la manera en la cual realiza sus manualidades, han sido sin duda la base fundamental para que su negocio siga a flote. La satisfacción de sus clientes la impulsa a innovar.
Detrás de una mesa llena de retazos de tela y en sus manos una tijera, encontramos a Elizabeth del Carmen Lanche, de 46 años de edad, que, gracias a su amor por el arte y su espíritu de emprendedora, la han llevado a crear su propio negocio, el cual lleva aproximadamente 10 años en el mercado lojano.
La intención es que las personas puedan obtener productos realizados artesanalmente y personalizados para el hogar como cobertores de electrodomésticos, cojines con diversos diseños, muñecas para usos múltiples. De igual manera, brinda a la ciudadanía arreglos para ocasiones especiales: 14 de febrero, día de la madre, cumpleaños, arreglos navideños, aniversarios, entre otros.
Cada artesanía es realizada con diversos materiales, haciendo que cada uno sea único y diferente, para brindarle a sus clientes calidad. Para ella lo más importante es la tradición, cultura, esfuerzo, trabajo y dedicación, permitiendo de esta forma plasmar su arte a través de sus manos, que son la herramienta principal para hacer crecer el emprendimiento.
Referente a sus costos asegura que la calidad y accesibilidad se adapta al bolsillo de los clientes locales y extranjeros, por ejemplo: el valor de los productos va desde los 5 a 45 dólares americanos, dependiendo de la cantidad y la artesanía que el cliente adquiera.
Elizabeth Lanche cuenta que desde muy joven le gustó realizar objetos en tela, pero debido a las labores que tenía que hacer en el hogar no le daba tiempo para elaborar sus artesanías “en primera instancia me dedicaba a la cocina, pero hubo un momento que me senté y me puse a realizar cosas con diferentes telas que tenía en casa, desde ese momento empezó todo”, recalca.
Luego de un tiempo, se vinculó al Patronato de Amparo Social de Loja, en donde recibió capacitaciones que le permitieron tener bases para poner en marcha su pasión y convertir la realización de productos en su trabajo diario, logrando así, obtener ingresos económicos para su hogar.
Actualmente cuenta con la ayuda de toda su familia, principalmente la de sus hijos, que fortalecen día a día la producción, mantenimiento y oferta de su negocio. “Gracias al apoyo de mi familia, que han sido mi eje de fortalecimiento para no decaer, cada suspiro, cada aliento positivo, me han permitido crecer e instalar mi propio local”, concluye Lanche.
Dato.
El local se encuentra ubicado en la Av.: Las Paltas, frente a la Unidad Educativa Padre Julián Lorente.
