Redacción: Yosselyn Gaona
Con frecuencia muchos feligreses se dirigen a la pila de la iglesia Santo Domingo para orar y proveerse del líquido bendito.
La antigua costumbre de hacer bendecir el agua o recoger el “agua bendita” continúa siendo parte de la religión católica en centenares de creyentes.
El agua de la pila de San Vicente Ferrer es una tradición dominicana que se instauró en el país hace cientos de años; en la ciudad de Loja aparece en el año 1948 y desde aquel entonces se figura la pila, más conocida como “el grifo bendito de Santo Domingo”, según explica el párroco Fray José Alnívar Eras de la Orden de Predicadores de Santo Domingo de Guzmán, asignado desde hace 3 años.
El párroco comenta que la pila fue remodelada y tallada en mármol en el año de 1955 y se encuentra en el mismo lugar para que la gente lleve el agua bendita cuando así se requiera.
La pila es bendecida todos los lunes en la misa de 09h00, en conjunto con fieles que acompañan hasta el lugar para bendecir las aguas y objetos que los creyentes llevan, además de rezar las oraciones propias del culto de San Vicente Ferrer.
La pila se encuentra todo el día a disposición, excepto los domingos que se cierran por seguridad.
Dato
San Vicente Ferrer hacía sus milagros utilizando el agua bendita, debido a eso se fue tomando como tradición en los templos dominicanos el ofrecer surtidores de agua bendita y además esparcirla durante la eucaristía sobre los fieles. Sin duda una tradición que se mantiene en la iglesia de Santo Domingo, de la ciudad de Loja. (YGT)
