Rocío Troya Otero: vocación social y liderazgo desde Macará

Desde el cantón Macará, en el sur del Ecuador, Rocío Troya Otero, más conocida como CHIO-OTERO, ha construido una trayectoria marcada por la formación académica, el servicio público y el compromiso con las personas más vulnerables. A sus 39 años, combina su experiencia en la gestión pública, la educación y el emprendimiento empresarial, mientras impulsa iniciativas sociales que reflejan una vocación de servicio que ha guiado gran parte de su vida profesional.

Formación y experiencia con enfoque social

Nacida en Macará, Rocío Troya Otero creció en un entorno que moldeó su sensibilidad hacia las necesidades sociales. Con el paso de los años, esa inquietud se transformó en una convicción que la llevó a formarse académicamente y a orientar su carrera hacia el trabajo con comunidades vulnerables.

Su formación superior comenzó en la Universidad Nacional de Loja, donde obtuvo la licenciatura. Posteriormente amplió su preparación con una maestría en Dirección en la Gestión Pública por la Universidad Internacional de La Rioja, en España, además de una maestría en Educación con mención en Inclusión Educativa y Atención a la Diversidad en la Universidad Nacional de Loja. A este proceso académico se suma una maestría en Educación en el Instituto Central de Ciencias Pedagógicas de Cuba, experiencia que fortaleció su visión sobre la educación como herramienta de transformación social.

Este recorrido académico se complementa con más de una década de experiencia laboral en el sector público. Durante aproximadamente diez años ha trabajado en instituciones como el Instituto Ecuatoriano de Seguridad Social (IESS) y el Ministerio de Educación, espacios desde los cuales ha participado en procesos vinculados con la atención social y el ámbito educativo.

Según explica, su motivación para trabajar en estos ámbitos nace de una realidad que observó desde temprana edad. “Me motivó sentir las necesidades de las personas más vulnerables”, afirma Troya Otero, al recordar las razones que la impulsaron a orientar su vida profesional hacia el servicio comunitario.

Liderazgo, emprendimiento y visión de futuro

Actualmente, Rocío Troya Otero dirige el Centro de Habilidades Integrales Otero, un espacio enfocado en el desarrollo personal y educativo. Paralelamente, se desempeña como gerente propietaria de Disensa Macará, emprendimiento empresarial que forma parte de su faceta como gestora y emprendedora.

Quienes la conocen destacan su constante participación en actividades de apoyo social, especialmente en beneficio de sectores vulnerables. En su tiempo libre, suele involucrarse en obras sociales y acciones solidarias que buscan mejorar las condiciones de vida de quienes enfrentan mayores dificultades.

Troya reconoce que uno de los mayores retos de su trabajo es enfrentar percepciones equivocadas sobre la ayuda social. Señala que, en ocasiones, algunas personas interpretan estas acciones como parte de intereses políticos, algo que le genera tristeza. Sin embargo, sostiene que la mayor recompensa es el agradecimiento de quienes reciben apoyo.

De acuerdo con su visión, el trabajo social debe nacer de una convicción genuina de servicio y no de intereses personales. Por ello, considera necesario que las autoridades elegidas mantengan una cercanía real con las necesidades ciudadanas.

A lo largo de su vida también ha cultivado una pasión por viajar. Ha visitado países como Cuba, Estados Unidos, Venezuela, Colombia, Perú, Argentina, Brasil, Uruguay, Paraguay y Bolivia. Estas experiencias, según comenta, le han permitido ampliar su perspectiva cultural y comprender distintas realidades sociales.

En el ámbito personal, uno de sus mayores objetivos es mantener equilibrio entre su desarrollo profesional y su vida familiar. Considera que la crianza de los hijos es una etapa fundamental en la formación de los seres humanos. En ese sentido, sostiene que la primera infancia es el momento clave para construir valores, amor y estabilidad emocional.

En palabras indirectas, Troya Otero sostiene que educar con afecto, atención y responsabilidad es esencial para formar ciudadanos felices y comprometidos con la sociedad.

Mirando hacia el futuro, mantiene nuevos proyectos en desarrollo, entre ellos iniciativas vinculadas al ámbito inmobiliario. Además, ha manifestado su interés en continuar formándose, particularmente en áreas relacionadas con la comunicación y las políticas públicas, campos que considera fundamentales para fortalecer el liderazgo social.

El motor que la impulsa, asegura, es la satisfacción que surge al ayudar a otros. “Las bendiciones que recibo de las personas son gratificantes; saber que cada día trato de ayudar, enseñar y guiar a alguien me motiva a seguir adelante”, expresa.

Cierre

La historia de Rocío Troya Otero refleja el camino de una profesional que ha combinado formación académica, experiencia institucional y compromiso social. Desde Macará, su trayectoria se construye entre la educación, el emprendimiento y la acción comunitaria, con una mirada puesta en seguir aportando al desarrollo humano y social de su entorno.

Datos destacados

• Nació en Macará y tiene 38 años.
• Posee tres maestrías vinculadas a gestión pública y educación inclusiva.
• Ha trabajado durante más de 10 años en instituciones como el IESS y el Ministerio de Educación.

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