Mercedes Isabelina Ordóñez Salinas, lojana de 89 años y actualmente jubilada, construyó gran parte de su vida alrededor del trabajo constante, la atención al público y el acompañamiento a su familia. Su historia está ligada al mercado de San Sebastián, espacio en el que trabajó durante décadas vendiendo comida y manteniendo una relación cercana con clientes, comerciantes y vecinos de la ciudad.
Desde temprana edad se vinculó a las labores de cocina junto a su madre. Esa cercanía con la preparación de alimentos marcó el inicio de una actividad que posteriormente se convirtió en su ocupación diaria y en una fuente de sustento para su hogar. Con el paso de los años, continuó desarrollando ese oficio de manera permanente hasta la llegada de la pandemia, periodo que representó una pausa en sus actividades habituales.
Como madre, asumió responsabilidades familiares mientras mantenía su jornada de trabajo en el mercado. Su rutina estuvo dividida entre la atención a los clientes, las tareas domésticas y el acompañamiento a sus hijos. Considera que una de las principales enseñanzas de su vida ha sido mantenerse activa y útil dentro de su hogar y su entorno familiar.
Durante su permanencia en el mercado de San Sebastián también participó en procesos organizativos junto a otros comerciantes. Entre los hechos que recuerda se encuentra la creación de la cooperativa Padre Julián Lorente, iniciativa impulsada con el propósito de fortalecer el trabajo de quienes desarrollaban sus actividades comerciales en este espacio tradicional de Loja.
A lo largo de los años, señala que uno de los aspectos que más valoró de su trabajo fue el trato directo con las personas. La atención diaria le permitió establecer relaciones de cercanía con quienes acudían al mercado. Menciona que siempre procuró atender con amabilidad y mantener un trato respetuoso con todos quienes llegaban a su puesto de comida.
En el ámbito personal, uno de los momentos más difíciles de su vida fue el fallecimiento de su esposo, ocurrido el 21 de noviembre de 2022. Recuerda ese hecho como una etapa de profunda tristeza dentro de su entorno familiar.
Actualmente dedica gran parte de su tiempo a las actividades del hogar y a compartir con sus hijos, nietos, sobrinos y demás familiares. Expresa que disfruta mantenerse ocupada en los quehaceres de la casa y permanecer acompañada de su familia, entorno que considera fundamental en esta etapa de su vida.
Mercedes Isabelina Ordóñez Salinas mantiene el valor del trabajo como una práctica cotidiana y una forma de contribuir dentro de su hogar. Su trayectoria refleja décadas de dedicación a la cocina, al comercio popular y al acompañamiento familiar, elementos que han marcado su vida personal y laboral en la ciudad de Loja.
