Wilman Morocho Montoya lleva cerca de 20 años ejerciendo el periodismo, principalmente el de opinión. Trabajó en radio Poder 95.3, Satelital 100.9, Kocodrilo 104.5, Bakana 100.5, La Voz del Colambo del Municipio de Gonzanamá, Diario Crónica y radio municipal Paltense; fue articulista de opinión de Diario Centinela y Ecotel Press.
Además, aplicando las nuevas tecnologías inauguró en el 2012 su programa SIN TAPUJOS 2.0 en su página de Facebook, luego migró a la plataforma digital “Alex Ruilova Más Que Noticias”, periódico digital Primer Reporte y en el canal Maxivisión de Paltas. Su formación profesional permitió que ingresará como Relacionador Público del Municipio de Paltas desde el 2021 hasta agosto de 2022. Actualmente, realiza opinión en algunos medios de comunicación.
Wilman Morocho nació en la parroquia de Santiago donde fue vocal del Gobierno Parroquial desde el 1 agosto de 2009 a mayo de 2014, donde logró contribuir al fortalecimiento institucional, así como al desarrollo turístico y cultural de ese sector.
Su carrera profesional como la política, la combina con la lectura porque le permite fortalece sus conocimientos. Mario Vargas Llosa, Fiódor Dostoyevski, Octavio Paz, García Márquez son algunos autores favoritos. Wilman en sus momentos libres lee hasta dos libros. Dice que «Un libro es el mejor amigo, que si lo vuelves a leer te explica mejor las cosas, pero jamás cambia de posición”.
Y en ese camino de las letras, escribió un ensayo político “El Poder para el Pueblo” en julio de 2006 y el libro de poesía y crónica literaria “El Orgasmo de tus labios” en el 2014. Ahora mismo se encuentra escribiendo una nueva obra que promete cautivar a sus lectores.
Este joven profesional repasa su trayectoria con los momentos más interesantes que vivió. Por ejemplo, mientras entrevistaba al rector de una universidad, éste tuvo que llamar a la Policía porque en los exteriores lo esperaba una turba enfurecida de estudiantes. Y así algunas anécdotas que durante su labor ha sido testigo. «En esta profesión nosotros hacemos las preguntas como una exigencia de solución a los problemas de la sociedad», comentó Wilman mientras revisa su stand de más de 200 libros que lo acompañan siempre.
