Redacción: Yosselyn Gaona
Desde que se inició la labor en 1969, ha pasado ya medio siglo en el que la funeraria ha trabajado al servicio exequial de los lojanos.
La funeraria nace en el cantón Gonzanamá y es ahí donde surge la idea de Funeraria Jaramillo, en 1956 con la visión de Manuel Lucas Jaramillo Escudero, ebanista, carpintero, arquitecto e ingeniero por excelencia que empezó con la elaboración de cofres y altares para las iglesias de Gonzanamá, Quilanga, Cariamanga y Zaruma, parte de El Oro.
En 1958 se trasladó a la ciudad de Loja para en conjunto con su hijo Gilberto Jaramillo, iniciar un local de venta de cofres y alquiler de capillas ardientes, muchos recordarán que el inicio de este gran proyecto fue justamente en el sector de la Cuarto Centenario.
Ya en 1969 padre e hijo se separan y Gilberto Jaramillo, como la segunda generación que ha heredado el legado de su padre, ya con instalaciones propias en las calles Juan José Peña y Andrés Bello, levanta lo que se conoce hasta la actualidad como el centro de velaciones Funeraria Jaramillo.
La empresa ha heredado un legado que trasciende de Manuel Jaramillo Escudero, han pasado 50 años y actualmente ya por la tercera generación, llevan su nombre en alto como empresa lojana y sobretodo familiar.
Lo que empezó con dos personas, ha ido creciendo para convertirse hoy en día en una empresa con un amplio personal, que se estructura también con departamentos de comunicación, talento humano, sistemas y otros, que permiten desarrollar cada uno de los proyectos que lleva acabo la funeraria. Alrededor de 60 personas laboran en la empresa.
Varios servicios son los que se han ido implementando para el servicio de la ciudadanía, como: centro de velación, capillas ardientes para toda la provincia de Loja y también Zamora Chinchipe, con servicio a domicilio, ataúdes y cofres cenizarios, repatriaciones y expatriaciones, tanatopraxia, cremación, biografía de la vida de la persona fallecida, obituario virtual, trasporte privado, autocarrozas y unidades de acompañamiento y otros tantos servicios adicionales.
Sin duda alguna, la empresa funeraria que ha ido creciendo a lo largo de medio siglo continuará haciéndolo, por lo que posteriormente con una fecha tentativa del 30 de mayo ofrecerá también un nuevo servicio, el de ‘Unidad de Atención al duelo’, con el que se ofrecerá apoyo a quienes se quedan sintiendo la partida de su ser querido.
Es así como Funeraria Jaramillo se ha establecido como una empresa familiar, innovadora y de buen servicio a toda hora y los 365 días del año; por tanto, que se han planificado eventos que se han ido cumpliendo y continuarán en lo que resta del año, para conmemorar sus Bodas de Oro que reflejan todo el tiempo, trabajo y entrega al servicio y orgullo de la comunidad lojana. (YGT).








