El “cojo” y su compinche robaron 8 mil dólares

Loja.- Los sacapintas nuevamente hicieron de las suyas en la ciudad de Loja. Esta vez, pusieron el ojo en dos personas que retiraron una alta suma de dinero y caminaban desprevenidos, pero fueron asaltados y perdieron la plata. Ellos se habrían negado a pedir resguardo policial.
Sucedió en la avenida Cuxibamba y Latacunga, sector El Mayorista de la urbe lojana. La pareja caminaba de lo lindo por la acera junto a la avenida Cuxibamba, con dirección a la Zona Militar. Ellos habrían rechazado la sugerencia y pedido del guardia de seguridad del banco Pichincha, de pedir el resguardo policial, aduciendo que el servicio “se demora mucho” y prefirieron llevar en una funda los 8.000 dólares, pero de pronto una moto con dos ocupantes los interceptó, atrás de una parada de buses.
El acompañante sacó a relucir un arma de fuego y amenazó a los desprevenidos ciudadanos. El hombre trató de refugiarse en un local de venta y cambio de llantas, pero el delincuente fue tras él. La mujer toda asustada, lanzó al piso la funda en la que tenía el dinero, para evitar que su esposo sea víctima de muerte y le avisó al otro delincuente, quien desde la motocicleta recogió la funda con el objetivo económico.
Lo que sorprende es que el antisocial era un “cojo”, pero esa aparente discapacidad no impidió para cometer el atraco y apoderarse del botín. Luego salió del local, amenazó a la otra persona y le quitó otras pertenencias. Después subió a la moto, se puso cómodo, ya que su extremidad averiada debía ubicarla con delicadeza, guardó el arma en la cintura y finalmente, con toda la paciencia del mundo, se dieron a la fuga.
Pese a que en el local existían otras personas, prefirieron huir y esconderse. Nadie salió a pedir ayuda, hasta que llegó la Policía minutos después, cuando el “cojo” y su compinche ya se repartían los 8 mil dólares.
Pese a que las autoridades recomiendan hacer uso del Servicio de Transporte de Valores que ofrece la Policía Nacional, tan solo con realizar una llamada al ECU 911, la ciudadanía hace caso omiso y luego son víctimas de los sacapintas que bartolean las entidades bancarias, sin que sean detectados por el servicio de seguridad de las entidades financieras.
Este es un nuevo atraco con un mes de diferencia. El otro sucedió cuando un hombre, el 20 de enero, retiró 7 mil dólares desde el banco Pichincha, ubicado en el centro de la ciudad y fue interceptado cuando ingresaba a un parquedero, a dos cuadras desde donde sacó el dinero. (I).

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