Valores y principios, antídoto a la corrupción

Por corrupción entendemos una acción y efecto de alterar como trastocar la forma de algo, sobornar a alguien con dádivas o de otra manera, lo más sancionado por la ciudadanía es en la función pública, que es la práctica consistente en la utilización de las funciones y medios en beneficio económico o de otra índole.
Para combatir la corrupción debemos fortalecer la educación en valores desde nuestros hogares, cambiar el chip a nuestros hijos, para ello el cambio debe ejecutarse con nuestro ejemplo, las acciones que observen en la familia deben reflejarse en su cotidianidad.
Desde nuestro núcleo familiar, debemos enseñar que deben prevalecer los principios y valores de cada ser humano, que tan corrupto es el que da como el que recibe, que la acción de corrupción es tanto sustraerse un esfero como hacerlo con un vehículo, de igual forma en recursos, mal obtener 10 dólares como hacerlo con 1000 dólares o más.
Hablar de corrupción es hablar de hacer mal las cosas, un medio de comunicación que a través de su periodista traslada la información de acuerdo a su interés de la publicidad u otros, un ciudadano que viola la ley y evita la sanción sobornando, un estudiante que no aprueba y otorga regalos para superar el año, una persona que no retribuye un sueldo acorde al trabajo de su empleado, un ciudadano que no paga la seguridad social, quién presta dinero y lo hace a intereses altos o quien no devuelve el dinero, son pocos ejemplos que significan corrupción y debemos cambiar.
  En los países denominados primer mundo, los servidores públicos (incluidos los de elección popular) obtienen sus retribuciones por sus servicios, a mayor responsabilidad mayor retribución, con ello no hay la “necesidad” de mal obtener recursos de forma ilegal.
Concuerdo plenamente con aquel pensamiento del gran Mujica, “políticos que quieran plata, que se dediquen al comercio o la industria´´. La política no es una profesión, es el arte de servir mas no de servirse, estoy convencido que podemos formar grandes políticos.
El Papa Francisco, nos hace un llamado en no dedicarnos hacer fortunas, mientras más dinero obtengamos más nos enfermamos, que hasta hoy no hemos observado en el camino al cementerio detrás del féretro vaya la casa, los carros, el dinero y un gran etcétera.
La mejor herencia para nuestros hijos es sentar bases sólidas; importante la formación académica, imprescindible valores y principios que serán el antídoto de la corrupción. Con toda seguridad las futuras generaciones serán la tierra fértil necesaria para sembrar un nuevo Ecuador.