UNA DECISIÓN FIRME Y RESPONSABLE

Nos hemos pasado mucho tiempo, escuchando a aquellos que nos quieren construir mentalmente un escenario político dirigido; los que piensan conducir indirectamente un sistema, convencidos que existe una razón absoluta y que sólo ellos tienen la única salida; o, los que trazan una vía y pretenden obligarnos que caminemos a su manera. Hay que quitarles el disfraz, si quieren gobernar preséntense y ganen las elecciones; o, si pueden, sigan manipulando a sus cuadros políticos, pero recuerden, los tiempos han cambiado, las nuevas generaciones ya no comen cuento.

 

Es momento de tomar una decisión firme y responsable: seguimos haciendo lo mismo, dejándonos manipular; o, sembramos las bases para alcanzar una Loja Humana, con el indelegable cambio generacional. Llegó la hora de sacudirnos, de reaccionar; es tiempo de cambiar, rompiendo las amarras con el pasado inerte. Pero también hay que tener en cuenta, si no tenemos la capacidad para tomar nuestras propias decisiones, mejor debemos abandonar la política; hoy en día, la renovación democrática, demanda de cambios profundos, de retos y desafíos firmes.

 

Una decisión firme y responsable, conlleva el cuidarse de los políticos que son manejados por empresarios tramposos, que luego saquean las arcas fiscales para recuperar con creces lo gastado; incluso manipulan al ganador, pretendiendo designarle hasta el conserje cuando empieza a ejercer el cargo. Como las nuevas generaciones, no servimos para ser títere de nadie, sabemos que las alianzas y acuerdos, hay que hacerlos con gente decente; con personas que respetan los pactos firmados encima de la mesa, a plena luz del día, y no tienen temor de mostrarlos de principio a fin.

 

Una decisión firme y responsable, mantiene las reglas de campaña claras: con quienes ganamos: gobernamos, no dejándose engatusar de los vivarachos de última hora, porque está claro: “se sentarán en nuestra mesa, quienes estuvieron, cuando no teníamos ni pan ni mesa”, respetando a quienes sin titubear se mojaron el poncho. Realmente, también hay que romper ese circulo vicioso que ha dañado la política: esa falta de convicción y fe en uno mismo, que ha conllevado a ceder espacios porque creen que solo con grandes capitales se puede triunfar; entendiendo con firmeza que, más allá del dinero, está la gente capaz, decente y con corazón, que sabe cómo ganar una elección.

pavevaldivieso@hotmail.com

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