Siempre faltarán tres

El  reflejo de paz del Ecuador de pronto se nubló. Desde el pasado 26 de marzo el anunció del secuestro al equipo periodístico de diario El Comercio le arrebató la tranquilidad a los ciudadanos.

La convivencia social sufrió una letal ruptura cuyo desenlace  se confirmó este viernes 13 de abril aunque desde mediados de esta semana se anunciaba la tragedia de la muerte en contra de tres ciudadanos que acudieron a la zona de Mataje en búsqueda de la noticia y se toparon con la opresión, la injusticia y la muerte.

Muchos periodistas se solidarizaron con el hecho y entendieron que era necesario exigir el retorno que a pesar de las manifestaciones y vigilias jamás se cumplió. Más en el escenario de la inseguridad,  algunos  comunicadores decidieron dar la espalda, ignorar el hecho y criticar a quienes convocaron noche tras noche a las vigilias de solidaridad.

Los periodistas Lilia Arias y Ángel Medina se lanzaron a la acción, decidieron que había que actuar y con decisión convocaron a todos los periodistas pero algunos criticaron el hecho, les dijeron que solo buscan figurar tomándose la foto y que desde Loja no van a conseguir nada con las vigilias pero los ex corresponsales de El Comercio  se mantuvieron firmes y apoyaron a sus ex compañeros y amigos.

Tras conocer el desenlace fatal algunos comunicadores intentan abanderarse de la causa que jamás empuñaron, solo ven la oportunidad de aparecer ante la opinión pública como los redentores de la acción que en duron momentos se negaron a asumirla.

Se vive el duelo nacional porque NOS FALTAN TRES y aunque LOS QUEREMOS DE VUELTA YA, ese retorno no se producirá porque el hecho de la violencia se consumó entre el pesar de los pesares, la muerte.