RESPONSABILIDAD EN LAS VÍAS

Para nadie es desconocido que tanto la UNIDAD DE CONTROL OPERATIVA DE TRÁNSITO EN LOJA, como la AGENCIA NACIONAL DE TRÁNSITO DEL ECUADOR, manejan cifras de reducción de accidentes en la ciudad de Loja. Como tales datos a muy pocos les interesa, pasan inadvertidas; pero son bien utilizadas por cada una de las instituciones mencionadas para justificar sus proyectos tendientes a no ensangrentar las calles y veredas de nuestra castellana ciudad. Y lo bien que lo logran, pero no en tema de polémicas, porque se necesita coraje para afirmar y hacer un sinfín de cosas en las redes sociales.

Antes de continuar con estas líneas, a los interesados sugerimos, la lectura íntegra del Art. 386 del COIP. Ahí tendrán más luces, quienes al parecer se les olvidaron que el exceso de velocidad y su sanción, no es antojo de uno que otro municipio. Antes de la existencia misma del COIP, ya se sancionaba dicha infracción. El tema de los “foto-radares” se ha vuelto tan viral, que se han creado círculos en las redes sociales, para informar, al menos en Loja, donde están haciendo control. Una pregunta surge: ¿es solidaridad, o un verdadero acto de irresponsabilidad? Juzgue usted mismo.

Los fines de semana, y su antesala que es el día jueves, los miradores de la ciudad se llenan de autos, encuentros ardorosos de parejas y alcohol. En Loja, los mismos se llenan, a modelo y copia de otras ciudades. Se consulta a sus usuarios porqué van ahí y la mejor respuesta es “que no hay como chupar en el centro” Demás está decir que no falta algún accidente y lo más fácil es acusar al alcohol como catalizador de desenlaces fatales.

Pero aún también fatal resultan los famosos irresponsables con los peatones. Empecemos por los propietarios de autos, muchas veces no conocen el límite al que deben pararse en un semáforo, algunos nos sentimos tentados de pasar por encima de los mismos. La fuerza taxista, es otra que no conocen los límites, y se cruzan con el afán de conseguir una carrera. Están en derecho de trabajar, pero deben recordar que hay zonas en cualquier carretera del país, que son preferenciales. Y cierran los buses, que en el apuro de llegar a la siguiente parada. Uno mejor no se arriesga a pasar, vaya a ser que no alcancen a vernos y provoquemos una tragedia. Obviamente no generalizamos.

Son muchos los temas a abordarse en este campo, pero evocamos un llamado a cada uno de nuestros choferes, profesionales o no: Se debe tener cuidado en las carreteras, recuerden que así como se afirma que en casa te esperan, a los que están en calles y aceras, también hay familiares esperándolos. Prudencia al conducir, eso es todo.

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