¿Por qué somos demasiado cómodos?

Patricio Valdivieso Espinosa

Al parecer nuestro problema como sociedad, está marcado por hechos mediáticamente circunstanciales, no nos importa más allá del momento en que cualquier acto de corrupción presuntamente visibilizado se junta con el morbo, desplazado vertiginosamente por otros hechos, incluso creados para dicho propósito; que, en el fondo, sólo buscan encubrir el fin de las cosas y echarle tierra, a los casos grandes, más degradantes. Nos hemos transformado en una sociedad, que simplemente da por hecho y se convence fácilmente que, los malos tiempos pasarán.

En realidad, no se trata sólo de leyes, sino de aptitudes, por ello, no son responsables sólo quienes, manejando el poder, hacen de las suyas; sino, somos corresponsables quienes callamos por miedo o quemeimportismo. Sin duda, hemos sido cómplices silenciosos y acomodaticios, por haber delegado que otros resuelvan nuestros problemas, sin involucrarnos; más valor le damos al azar. Nos contentamos, con la casualidad; y, minimizamos la causalidad que debe salir de nuestros actos, para hacer que las cosas pasen, para que la convivencia social sea más digna.

Nos indignamos por poco, prendiéndonos como fósforo, apagándonos en el corto tiempo vertiginosamente, como si nada; nos pasa tan rápido el descontento, que, no avanzamos ni a medir el escalofrío que sentimos, por los hechos que repudiamos. Es tan pasajero el coraje que sentimos, cuando existen injusticias, agresiones y abusos, que más valdría no haberlo sentido. Somos tan inconstantes que, hemos construido nuestras vidas, con forjadas frases comunes, como: “muerto el rey viva el rey” o “ya han de venir días mejores” o “la vida igual continúa”; pretendemos que las cosas mejoren por inercia, a través de la nada.

En la comodidad aparente que hemos acoplado nuestra existencia, vamos construyendo un manual de prosperidad falso, que va marcando el nuevo esclavismo social, dependiente extremo a través de la sumisión humana; agolpados en la desidia, imbuidos de individualismo, ensamblados ilusoriamente en un marco inexistente de prosperidad colectiva. Si el miedo nos hizo temerosos, si nos convencieron que no podemos avanzar, si jugaron con nuestra suerte, es hora de volver a empezar, es momento de liberarnos y dejar de lado la comodidad, haciendo que las cosas pasen.

pavevaldivieso@hotmail.com

Loja, 19 de abril de 2017