LOS BUSES, LOS TAXIS Y LOS CORRETEOS

Uno de los peores problemas que se presentan en la actualidad, es que no se han acabado los correteos, por la unánime decisión del Consorcio Ciudad de Loja, de poner una base de 26 dólares diarios que deben ser depositados al siguiente día. Y esto completado con la eterna pelea con taxis que se meten de manera imprudente en cada una de las vías de preferencia de los buses.

El problema es sencillo, tal parece que los señores del Consorcio, están tan bajos de dinero, que hay que inventarse nuevas formas de cobrar bajo el argumento técnico que es basado en el promedio de contadores de pasajeros, pero, lo que único que se ganó es que vuelva el correteo en las puntas de las líneas: 2, 8 y 10.

Es triste, pero desde la parada Jipiro en sentido sur norte, ya no se cobra pasaje, teniendo paradas botadas, lo que provoca, que cada una de las cooperativas y compañías se pongan a corretear por sacar la base y el pago del chofer, mucho peor es cuando tienen ayudantes.

Lo peor es que muchas veces se ocasionan accidentes, de los cuales terminan en el canchón municipal y pasan días metidos en este lugar, porque simplemente no hay como sacarlos o no hay como pagar porque falta el dinero, los intereses crecen y un golpe a un taxi, resulta una verdadera fortuna.

Con los taxis, en su justa razón de trabajar, resulta que ellos al meterse ocasionan que el apurado chofer del bus, no pueda pasar. Usa el claxon, y es e ver el problema que se arma. Entonces debemos entender que no solo se trata de invasión de vía, sino también de contaminación acústica.

Los agentes civiles de tránsito se dan el lujo de dan, de dirigir un poco extraño, el tránsito. Tanto que a veces que ocasionan un tráfico tan inimaginable que más de uno utiliza el claxon con el riesgo de ser sancionado.

SEÑOR CONDUCTOR, RESPETE AL PEATÓN. Esta es una frase que no es respetada por nadie, que tenga un automóvil. A veces se ponen más molestos, regalando un florido lenguaje de malas palabras, que da terror escuchar a ciertos conductores.

Finalmente, debemos hacernos respetar, debemos aprender a exigir seguridad. Quien quiera velocidad, por sugerencia, acompañe a su pedido, de un féretro, para su segura muerta.