LIBROS Y “LIBROS”

Sin llegar a dudas de ningún tipo, la escritura fue una de las invenciones humanas en su evolución, que le permitió enlazar las muchas culturas, con lo que hoy es un mundo globalizado. De a poco han ido naciendo desarrollándose y muriendo muchas de las culturas: griega, romana, mesopotámica, etc. Ellas nos han dejado un gran legado. Ecuador a raíz de su nacimiento, también se incluyen en una larga lista de escritores, que le han dado brillo.

Loja, también se convirtió en una de las grandes zonas de creación literaria, por lo que la lista de autores se vuelve interminable. Pero lo que vamos a destacar es esa parte oscura, de nuestra literatura local y hasta nacional, donde muchos se prestan para un poco de actos que resulta una verdadera pedrada en el ojo a la literatura.

Cierto Colegio de la localidad, situado al norte de nuestra urbe, se ha tomado la molestia de “obligar” a comprar a los alumnos, ciertas obras, en cierta librería que está ubicada cercana a un concurrido parque de la urbe, que aparte de resultar una vil copia barata de otras obras de los llamados “couch” (no sé si está bien escrito), resulta una tragicomedia de las editoriales, pues están revestidas de errores; de una pobre ilustración en mensajes a los jóvenes y demás polémicas, que son dignas de denunciar.

A un familiar mío, le obligaron a comprar la obra de cierto autor quiteño, que era la trama policiaca, de lo que podía ser una cruel realidad. La misma, estaba revestida de inconsistencias, pues no se conectaban los diferentes capítulos. Más risa provocó otra obra, que hablaba de “un amigo de los jóvenes” que cual imitación de cierta obra de Carlos Cuauhtémoc Sánchez, dejaba una desoladora esperanza de exageraciones, que en lugar de brindar una esperanza a los que la leen, lo que provocaba era miedo.

Otras obras, como la del lojano Carlos Carrión, por supuesto no dejan de ser una sabrosa sugerencia, la cual estamos, por supuesto hablando, de un autor de alta talla. Por lo demás, no sabemos cuál es el lujo de decir esta frase, que de a poco va cansando: “Tienen que comprar el libro en la librería tal, traer la factura, verán que solo ahí lo tienen” por supuesto que saca de casillas a cualquiera que sepa que tal cosa, es una desfachatez de negociado, a vista y paciencia de los señores del Distrito, que no hacen nada por controlar.

Y bueno “suponiendo que el mal de muchos es consuelo de tontos”, por lo menos las autoridades de esta mencionada y prestigiosa educación, por lo menos se molestara en leer los libros que ellos mismos sugieren toda vez, que, si no lo hacen, no analizan por si mismos con criterio pedagógico, lo único que logran es hacer un mal en los estudiantes.

Y las autoridades de control, ya es hora de levantarse del escritorio y dirigirse a los centros y preguntar a los jóvenes cuales son los libros “extra” |que les hacen comprar, en un falso apoyo a los escritores ecuatorianos, toda vez que algunos dan pena, cuando se ponen a hacer estos libros. Por supuesto y debemos reconocer todos nos equivocamos, pero para lanzar un libro, para jóvenes, es necesario entender, que hay que tener mucho tino para lanzarse al ruedo de la escritura.

Ah, por cierto, si estas líneas están mal escritas, recuerden que yo también tengo derecho a equivocarme, pero lo anteriormente descrito, ya es inaudito.