Las escaramuzas y su gente

Patricio Valdivieso Espinosa

El patrimonio cultural de los pueblos se forja con la pujanza de su gente, se plasma con la contribución de autoridades y se potencializa con el disfrute de sus visitantes, propios y extraños. Las Escaramuzas de Chuquiribamba, son la fiesta mayor, celebrada en honor a su Patrono “San Vicente Ferrer”, tributo de un Pueblo Creyente, que, de generación en generación, agradece por su protección; celebrando regocijados con jolgoriosos paseos coloridos y piruetas a caballo, tradiciones ancestrales, que perduran en el tiempo.

La amabilidad desprendida de sus pobladores, marca una diferencia extrema con otras culturas, en donde: el frío del temporal, es superado por el calor de su gente, incluyendo el buen puro, que transformado en leche de tigre, opera como peaje obligatorio para el visitante; el lamentable abandono de las autoridades cantonal y provincial, son superados por la generosas tradiciones de los chuquiribambenses, que incluso reuniéndose en familia invitan al buen café, a la buena horchata y a degustar el sabrosísimo cuy; y, las vías deterioradas, son incluso arregladas por los lugareños, abriendo camino para que las autoridades de paso, avancen a llegar.

Las escaramuzas enfrentan la certidumbre del pueblo y la incertidumbre de los gobernantes; tiempos en los que, con certeza, va planteando el desafío día a día, y nos recuerda que, trabajar por el adelanto del Patrimonio Cultural que representa Chuquiribamba: no es solo, participar de sus fiestas, hay que mejorar su vialidad, dignificando el tránsito de su gente; no es echarse la culpa de una autoridad a otra, hay que mejorar su educación y estilo de vida, dotándoles de servicios básicos; no es solo, entender que la pujanza de su gente, nos provee gran parte de los alimentos que consumimos, hay que dotarles asesoramientos técnicos para mejorar su productividad.

Sin duda, hay mucho por hacer, recordando: que son tradiciones que forman parte viva de la identidad cultural propia de nuestra gente; que el olvido al que han sido sometidos históricamente, tal vez por no ser una población electoralmente apetecible, debe terminarse de una vez por todas, obligando a reaccionar a las autoridades de manera urgente, exigiéndoles que dejen la comodidad parsimoniosa con la que administran, y que entiendan que Loja, también está conformada por la dignidad del sector rural.

pavevaldivieso@hotmail.com

Loja, 03 de mayo de 2017