La calle de los repuestos automotrices, un tradicional rincón comercial en Loja

Loja, es una ciudad pequeña, donde emprender en nuevos negocios es algo por lo que pocos apuestan y prefieren apuntar a lo seguro, tratando de surgir con el mismo comercio o servicio que otros ya ofrecen; incluso, llevando el tema al punto de ubicarse en el mismo sector de negocios con tradición y clientela.

Esta concepción que se tiene en nuestra ciudad, ha conseguido que se formen calles o sectores propios para un determinado tipo de comercio o servicio. Es así que preguntar a cualquier persona en Loja sobre dónde encontrar locales de venta de repuestos automotrices, nos llevará siempre a la misma respuesta.

Respuesta que se dibuja en la mente de los lojanos y se traslada a la intersección de las calles 18 de Noviembre y Quito, sector en el cual podríamos decir que en cada local del lugar, hay un comercio dedicado a la venta de repuestos para vehículo.

Realizamos un pequeño y rápido recorrido por la zona, hasta que decidimos hacer una parada y conversar con don Víctor Hugo Macas, propietario de una importante y reconocida casa comercial de repuestos automotrices en nuestra ciudad, que por cerca ya de cuatro décadas brinda este comercio a los habitantes del Sur del país.

A su criterio, ubicar el mismo negocio junto a los que ya tienen un nombre ganado, es para que las personas que acuden por un repuesto vayan a un solo lugar determinado.

“A lo mejor por la comodidad de una persona que viene y se para aquí y si no encuentra en mi negocio, encuentra en el de al lado, sino en el del frente, o más allá a 50 metros, 100 metros, no tiene que recorrer más” indica.

Algunos negocios que brindan el mismo comercio de repuestos, pero que se ubican en otros lugares, como en El Valle, o por el Sur de la ciudad, a decir de don Víctor Hugo Macas, le parece que no tienen tanta acogida por cuanto muchas personas o clientes no conocen y también se les hace difícil trasladarse.

Actualmente, el parque automotor en nuestra ciudad se ha incrementado considerablemente, razón por la cual el negocio de los repuestos para vehículos no caiga en las ventas.

El sector de los repuestos automotrices en Loja, se puede decir que parte desde la Puerta de la Ciudad, pasando por las calles 18 de Noviembre, Quito, Imbabura, José Félix de Valdivieso y Juan de Salinas, por lo que se facilita el traslado del cliente para buscar el repuesto.

La diferencia entre un negocio y otro, según el empresario, pasa por el nombre que se han ganado, por la atención, comodidad, precios y más que ofrecen. Su local tiene 39 años de servicio y ahora es prácticamente familiar, trabajan su esposa y tres hijos y solamente un empleado.

Aunque con tanta competencia es muy complicado surgir, en las tres casas aledañas a la de propiedad de don Víctor Hugo Macas, existen seis negocios que venden lo mismo, repuestos automotrices. En 100 metros a la redonda hay más de 20, lo que no se entiende es que por más negocios que existen de los mismo, se siguen abriendo nuevos locales que ofrecen los mismos productos.

“Todas las personas tienen derecho a trabajar, tienen la posibilidad de hacerse su inversión, el negocio propio no depende de una institución, sino que cada uno se desenvuelve de acuerdo a lo que cree que está bien”, aduce nuestro entrevistado, rescatando que todos pueden emprender en el negocio.

Pero antes de sentarnos a dialogar con el empresario, realizamos un recorrido por varios locales realizando algunas cotizaciones de determinados repuestos. Un ejemplo nada más, fue el de un amortiguador para una marca de vehículo X, modelo X: en un local cuesta $39; el mismo repuesto, de la misma marca, en otro local $37,70; a 10 metros $38,20; en el local del frente $34,50 y; por último, en otro $32.

La interrogante surge en ¿cómo se puede competir en ventas si a escasos metros de un local hay otro con $7 menos en el precio que ofertan? La respuesta de don Víctor Hugo Macas, es que por los años de cliente y por la cantidad de repuestos que se solicita, las casas comerciales mayoristas les hacen descuentos especiales; además también cuenta mucho cuando se compra todo de contado.

Pero realmente si se quiere vender, se debe bajar los precios. “A veces por un dólar, por cincuenta centavos, el cliente no te compra”, señala. A esto se suma el incremento de precios por el tema de arriendo, pagar empleados y más gastos que hacen que negocios pequeños aparezcan un tiempo y en unos meses se pierdan, porque no soportan el pago de impuestos, arriendo y más egresos.

Por último, don Víctor Hugo Macas considera que emprender en un nuevo negocio en nuestra ciudad es complicado. Se necesita dinero, los créditos en los bancos tienen intereses muy altos; hay que pagar los respectivos impuestos que la ley demanda y; la competencia complica todo, Lo que él espera es que la situación económica mejore para que todos trabajen y tengan su ingreso.

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