De jirafas hablando

Uno de los temas que está en boga para la ciudadanía lojana, es el tema de las jirafas. Lo que sorprende es la división que estos nuevos huéspedes del Bio-Parque “Orillas del Zamora” causa toda vez que se ha prestado dicho tema para hacer las más variadas comidillas.

Pero cuáles son sus detalles. A decir del alcalde Castillo, en primer lugar no ha gastado un solo centavo la alcaldía para traer las “benditas jirafas” y otra que es parte de una campaña de una corporación que ha destinado sus esfuerzos para embellecer a la ciudad.

Luego se dio el tema del JIRAFATÓN, que consistía en la venta de alcancías en forma de jirafa para obtener recursos, agregado a ellos las sendas campañas que se hicieron al público, sin olvidar los colectores de aportes que estaban en cada una de las paradas de buses del corredor central. Los lojanos más entusiastas aprovechaban para poner una que otra moneda grande, los niños aportaron significativamente, y alguno que otro ciudadano, hacía gala de su generosidad para traer a dichos animales.

Concretado el objetivo, se dispuso su traída con la finalidad de tenerlos en esta ciudad QUE ES LA PRIMERA EN TENER JIRAFAS EN SU BIO-PARQUE. Hasta ahí nada de interesante, de no ser porque el tema primero se convirtió en debate acalorado acerca de hábitat y demás vericuetos académicos, salvo con un ligero error: todos los críticos se tomaron a pecho (Enchufe tv; Una distinguida asambleísta, medios de comunicación opositores a la administración o por lo menos quienes dirigen ciertos programas) manifestando que venían de África, así lanzaron maravillosos de comentarios, puesto que no venían de tal continente, sino de Estados Unidos, del estado de Texas, localidad San Antonio.

Para mal de males, luego el tema se hizo político (politiquero, suena mejor), pues por un lado una distinguida asambleísta se ha abanderado de una supuesta en campaña, en la que después de usar una serie de comentarios (nada corteses) pone en supuesto peligro a las jirafas (que no podemos dar por afirmado o negado) y encima de eso, nos sugiere que visitemos ZOOLOGÍCOS VIRTUALES, es decir no el que tenemos “in Vivo” Ni una sola propuesta de solución alrededor del tema, porque si peco en este comentario, lo hago por descuido, pues de las benditas intervenciones acerca del tema, no sabemos a dónde dirigir a las jirafas, CUYOS PADRES NACIERON EN CAUTIVERIO Y LO MISMO HA SUCEDIDO CON LAS ACTUALES JIRAFAS. A veces se sospecha que no es afán de defender a la fauna, sino un sesgo de odio inútil hacia otras personas.

En las redes sociales un poco de distinguidos ciudadanos lo que más hacen es predicar “parodias” con sabor a insulto, antes que dar soluciones reales. Temeroso de engrosar la lista de aquellos que defienden sin causa justificada, propongo yo también algunas sencillas sugerencias:

  • Reconocer, que las jirafas no podrán ser devueltas jamás al hábitat primigenio, ni es como sacar un “almud de papas y dejarlas en el camino”
  • Colaborar con el Bio-parque. Hay que recordarle a la mencionada autoridad que se ha empecinado en dicha campaña, que antes de enviar a nuestros niños a “digitalizar” las visitas en un zoológico, es mejor aprender a respetar los espacios y diferenciar entre zona de entorno natural y entorno controlado.
  • Asistir al Bio-parque, pues nada es mejor, que aportar al mantenimiento, no solo de las jirafas, sino de todas aquellas especies que fueron rescatadas en su debido momento.
  • Recuerden, tenemos hijos, sobrinos, si quieren una verdadera educación, enséñeseles a respetar y diferenciar, no a llenarse de odio contra el tema.

Desde todo punto de vista, tendremos diferencias, pero una analogía queda aquí: una vez el muerto, solo queda enterrarlo. Haciendo una zalema al mismo tema, entonces, si las jirafas están en la bella ciudad de Loja, busquemos potenciar: turismo, cuidado, reflexión y educación. No crítico porqué están aquí, ya lo están. Tocará visitar para emitir un segundo comentario, esto hasta que pase la cuarentena debida de tan gráciles animales. Propondré eso sí, el debido mensaje: cuidado y respeto, si sentimos la tentación de alimentarlos, no lo hagamos, pues podemos ocasionar un daño, que no afectará a quien está en la alcaldía sino a la ciudadanía lojana, que rápidamente toma cariño, por algo novedoso.